La moda y el arte

El arte, la moda y la cultura se complementan entre sí. La moda permite mostrar y percibir la cultura de forma cotidiana. El arte identifica y hace propia la cultura; y tanto ésta, como el arte, inspiran y le dan nuevos referentes a la moda. Así que hay una relación estrecha entre las tres.

A través de los años las conexiones entre el arte, la moda y la cultura han sido evidentes. Basta recordar el ‘Lobster Dress’ de Elsa Schiaparelli y Salvador Dalí, o los complejos diseños de Issey Miyake vinculados al arte cinético.

En la historia ha habido momentos clave en los que se evidenciaron estas conexiones. En la época del Art Déco (1920-1939), la moda influyó fuertemente en el arte. París era la capital de las tendencias con casas como Lanvin, Poiret o Paquin, entre otras y Pintores como George Barbier, Etienne Drian o Armand Vallée, elaboraron increíbles ilustraciones de moda que se convirtieron en reconocidas obras de arte de la época.

Casi cuatro décadas después, en 1965, el diseñador francés Yves Saint Laurent se inspiró en la obra del pintor vanguardista holandés Piet Mondrian y sus creaciones causaron furor: “La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista. ¿Como habría podido resistirme al ‘pop-art’, que fue la expresión de mi juventud?”, afirmaría Saint Lauren. Y, por supuesto, encontramos más de esa mezcla entre arte, moda y cultura en los años del movimiento hippie.

Otro gran ejemplo de conexión entre ambas ramas creativas son las piezas del diseñador japonés Issey Miyake, quien combina el diseño y la tecnología para la exploración conceptual de lo natural, tanto en sus colecciones como en sus diseños. Estos son comúnmente nombrados no como prendas o conjuntos prêt-à-porter, sino más bien como “arquitectura del arte”. Miyake obtuvo el Premio Kioto de Arte y Filosofía en 2006. 

También son muy comunes las alianzas entre las grandes firmas de moda y los artistas para co crear piezas como carteras de cuero y zapatos. La casa de lujo Louis Vuitton ha trabajado con el artista indonesio Eko Nugroho, quien diseñó un pañuelo para una de las recientes colecciones de la marca.

Está claro que una prenda es bien diferente a una pintura que se cuelga en la pared, o a un libro que se guarda en la biblioteca. Una prenda cobra vida e identidad en el momento en que una persona la utiliza o la lleva. Todos podemos usar la moda, todos podemos usar arte.